COTILLEO

Amor secreto... Un nuevo novio para la joven viuda

mayo 02, 2014 YOC REDACCION 1 Comments


Para Raquel, copresentadora del concurso Supervivientes, esta nueva edición ha sido un reto personal, recordemos que hace tres años conoció en Honduras al que se convertiría en su marido, el cámara de televisión  Mario Biondo, fallecido en circunstancias extrañas hace casi un año.


A todos nos ha sorprendido su fortaleza ante las cámaras, no ha perdido su fantástica sonrisa, para ella no ha tenido que ser fácil enfrentarse a los fantasmas de un pasado tan reciente, se ha especulado que esta sonrisa de oreja a oreja con la que nos da la bienvenida todas las noches desde Honduras, no era tan real, si no mas bien forzada, cosas del guión, pero no amig@s,  Raquel sonríe de verdad, de felicidad, ya que hasta Honduras se desplazo su nuevo amor. 



Matías Dumont, un joven empresario argentino, es el causante de tanta felicidad, juntos han recorrido los parajes mas bellos de Honduras y esto ha servido para que Raquel haya cargado las pilas


1 comentario:

  1. Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me habéis de ayudar en todas mis necesidades, rogando por mi al Señor a quien servisteis, a la Virgen Santísima a quien amasteis y al divino Niño Jesús que tantos favores os hizo. Rogadles por mi, para que por vuestra poderosa intercesión me concedan lo que pido.

    ¡Oh Glorioso San Antonio! Pues las cosas perdidas son halladas por vuestra mediación y obráis tantos prodigios con vuestros devotos; yo os ruego y suplico me alcancéis de la Divina Majestad el recobrar la gracia que he perdido por mis pecados, y el favor que ahora deseo y pido, siendo para Gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.
    Oh bendito San Antonio, él más gentil de todos los santos, tu amor por Dios y tu caridad por sus criaturas te hicieron merecedor, cuando estabas aquí en la tierra, de poseer poderes milagrosos. Los milagros esperaban tu palabra, que tu estabas siempre dispuesto a hablar por aquellos con problemas o ansiedades. Animado por este pensamiento, te imploro obtengas para mí un buen y duradero trabajo. La respuesta a mi rezo puede que requiera un milagro, pero aun así tú eres el santo de los milagros.

    Oh gentil y querido santo, cuyo corazón siempre esta lleno de compasión humana, susurra mi petición a los oídos del dulce Niño Jesús, a quien le gustaba estar entre en tus brazos, y por siempre tendrás la gratitud de mi corazón.

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